Dolor pélvico: estudios de imagen para encontrar la causa
Dolor en la pelvis: qué estudios de imagen pueden ayudar a encontrar la causa
El dolor en la pelvis puede aparecer de forma repentina o desarrollarse gradualmente. En ocasiones, se relaciona con problemas ginecológicos, urinarios o digestivos; en otras, puede tener un origen muscular, articular o vascular. Los estudios de imagen permiten observar las estructuras internas de esta región y ayudar al médico a identificar posibles causas.
Conoce qué estudios pueden utilizarse para investigar el dolor pélvico, qué diferencias existen entre ellos y cuándo puede ser conveniente realizar un ultrasonido, una tomografía o una resonancia magnética.
¿Por qué puede aparecer el dolor pélvico?
La pelvis es una región anatómica que contiene órganos y estructuras importantes. En las mujeres incluye el útero, los ovarios, las trompas de Falopio, la vejiga y parte del intestino. En los hombres comprende la próstata, la vejiga, las vesículas seminales y estructuras relacionadas con el aparato reproductor.
Además, en ambos sexos se encuentran músculos, articulaciones, nervios, vasos sanguíneos y segmentos del aparato digestivo y urinario.
Por esta razón, el dolor pélvico no siempre tiene un origen evidente. Puede sentirse en la parte baja del abdomen, alrededor de la ingle, en el periné o incluso extenderse hacia la espalda y las caderas.
Algunas causas posibles incluyen:
- Problemas ginecológicos: quistes ováricos, endometriosis, miomas uterinos y enfermedad inflamatoria pélvica.
- Problemas urinarios: cálculos renales o ureterales, infecciones y alteraciones de la vejiga.
- Problemas digestivos: apendicitis, diverticulitis, inflamación intestinal y otras alteraciones gastrointestinales.
- Problemas prostáticos: inflamación de la próstata y otras alteraciones del aparato reproductor masculino.
- Alteraciones musculoesqueléticas: lesiones musculares, problemas de cadera y disfunción del suelo pélvico.
- Problemas vasculares: alteraciones de las venas pélvicas y otros trastornos circulatorios.
Identificar el origen del dolor es importante porque distintas enfermedades pueden producir molestias similares y requerir tratamientos diferentes.
¿Qué son los estudios de imagen para evaluar el dolor pélvico?
Los estudios de imagen son procedimientos médicos que permiten visualizar los órganos, tejidos y estructuras internas del cuerpo. El médico puede solicitarlos cuando necesita investigar una posible alteración que explique las molestias del paciente.
No todos los estudios muestran las mismas estructuras ni ofrecen el mismo nivel de detalle. La elección depende de factores como:
- La ubicación exacta del dolor.
- Si las molestias son recientes, recurrentes o persistentes.
- La edad y el sexo del paciente.
- La posibilidad de embarazo.
- Los antecedentes médicos y los resultados de la exploración física.
- La sospecha clínica del médico tratante.
En función de estos elementos, pueden utilizarse diferentes modalidades de diagnóstico por imagen.
¿Qué estudios de imagen pueden ayudar a encontrar la causa del dolor pélvico?
1. Ultrasonido pélvico
El ultrasonido pélvico es uno de los estudios más utilizados para evaluar los órganos de la pelvis. Emplea ondas sonoras de alta frecuencia para generar imágenes en tiempo real, sin utilizar radiación ionizante.
En mujeres, puede ayudar a evaluar:
- El tamaño y la apariencia del útero.
- La presencia de miomas uterinos.
- Quistes y otras alteraciones de los ovarios.
- El grosor del endometrio.
- Algunas alteraciones de las estructuras anexiales.
En hombres, dependiendo del protocolo, puede utilizarse para evaluar la vejiga, la próstata y otras estructuras pélvicas.
Ultrasonido transabdominal y transvaginal
Existen diferentes formas de realizar un ultrasonido pélvico. El transabdominal se realiza colocando el transductor sobre la parte inferior del abdomen. El transvaginal utiliza un transductor especializado que se introduce cuidadosamente en la vagina para obtener imágenes más cercanas de los órganos reproductores femeninos.
Ambas técnicas pueden complementarse para obtener una evaluación más completa, según la indicación médica.
2. Ultrasonido Doppler pélvico
El ultrasonido Doppler complementa la evaluación convencional al permitir estudiar el flujo sanguíneo en determinados vasos y órganos.
Puede ser útil cuando el médico necesita investigar alteraciones de la circulación pélvica o valorar el flujo sanguíneo de los ovarios y otras estructuras.
En determinados casos, ayuda a complementar la evaluación de una posible torsión ovárica o de alteraciones venosas pélvicas. Sin embargo, un resultado Doppler aparentemente normal no descarta por sí solo todas las condiciones urgentes.
3. Tomografía computarizada de abdomen y pelvis
La tomografía computarizada (TC o TAC) utiliza rayos X y procesamiento computarizado para obtener imágenes detalladas del abdomen y la pelvis en diferentes planos.
Es especialmente útil cuando se sospechan causas digestivas o urinarias del dolor, o cuando se necesita evaluar una región anatómica más amplia.
Puede ayudar a identificar:
- Cálculos en los riñones y uréteres.
- Apendicitis.
- Diverticulitis.
- Procesos inflamatorios o infecciosos.
- Obstrucciones y otras alteraciones abdominales.
- Masas y algunas lesiones de órganos pélvicos.
Dependiendo de la sospecha clínica, el médico puede solicitar una tomografía con o sin medio de contraste. La elección del protocolo depende de la información que se necesita obtener.
4. Resonancia magnética de pelvis
La resonancia magnética (RM) utiliza campos magnéticos y ondas de radio para producir imágenes detalladas de los tejidos y órganos internos. A diferencia de la tomografía, no utiliza radiación ionizante.
Puede ser especialmente útil cuando se necesita caracterizar mejor una alteración detectada previamente o evaluar tejidos blandos con mayor detalle.
Entre sus posibles aplicaciones se encuentran:
- Investigar y caracterizar la endometriosis, incluida la endometriosis profunda.
- Evaluar miomas uterinos y otras alteraciones ginecológicas.
- Caracterizar masas o lesiones pélvicas.
- Estudiar determinadas alteraciones de la próstata.
- Evaluar tejidos blandos, músculos y estructuras anatómicas de la pelvis.
- Complementar estudios de ultrasonido o tomografía cuando los resultados no son concluyentes.
El uso de contraste intravenoso depende de la indicación y del protocolo. No todas las resonancias de pelvis requieren contraste.
5. Radiografía de abdomen y pelvis
La radiografía utiliza una pequeña dosis de radiación ionizante para obtener imágenes de determinadas estructuras anatómicas.
Aunque tiene aplicaciones específicas, ofrece información limitada sobre los órganos y tejidos blandos de la pelvis. Por ello, no suele ser el estudio principal para investigar la mayoría de las causas del dolor pélvico.
En situaciones particulares, puede ayudar a valorar estructuras óseas o determinados hallazgos relacionados con el aparato digestivo y urinario.
¿Cuándo puede ser necesario realizar un estudio de imagen?
El médico tratante puede considerar un estudio de imagen cuando el dolor pélvico se acompaña de otros síntomas o cuando la exploración clínica sugiere una alteración que necesita investigarse.
Algunas situaciones que pueden justificar una evaluación incluyen:
- Dolor persistente en la parte baja del abdomen o la pelvis.
- Molestias que aumentan durante la menstruación.
- Dolor durante las relaciones sexuales.
- Dolor o presión al orinar.
- Presencia de sangre en la orina.
- Alteraciones del ciclo menstrual o sangrado vaginal anormal.
- Distensión abdominal o cambios persistentes en los hábitos intestinales.
- Dolor pélvico acompañado de molestias en la espalda o la ingle.
- Dolor recurrente sin una causa identificada.
Estos síntomas no permiten identificar por sí solos una enfermedad. Su interpretación requiere una valoración médica que determine si es necesario realizar estudios complementarios.
Importante: el dolor pélvico intenso o repentino, especialmente cuando se acompaña de desmayo, fiebre, vómitos persistentes, sangrado abundante o posibilidad de embarazo, requiere atención médica urgente. No se debe retrasar la valoración para programar un estudio ambulatorio.
¿Cómo prepararse para un estudio de imagen de pelvis?
La preparación depende del estudio solicitado. Seguir las indicaciones previas ayuda a obtener imágenes adecuadas y evitar retrasos.
Antes de un ultrasonido pélvico
- En algunos protocolos transabdominales se solicita acudir con la vejiga llena.
- Para determinados ultrasonidos transvaginales, puede solicitarse vaciar la vejiga.
- Confirma con el centro qué modalidad se realizará y las indicaciones correspondientes.
Antes de una tomografía
- Pregunta si el estudio requiere ayuno.
- Informa si tienes antecedentes de reacciones a medios de contraste.
- Comunica si tienes enfermedad renal u otras condiciones relevantes.
- Informa si existe posibilidad de embarazo.
Antes de una resonancia magnética
- Informa si tienes marcapasos, implantes, prótesis u otros dispositivos médicos.
- Comunica si tienes fragmentos metálicos o antecedentes de cirugías.
- Indica si padeces claustrofobia.
- Pregunta si el protocolo requiere alguna preparación especial o contraste.
Si estás embarazada o existe la posibilidad de estarlo, es indispensable comunicarlo antes de realizar cualquier estudio. El médico determinará la modalidad más adecuada, considerando los beneficios y posibles riesgos.
¿Cómo se realiza la evaluación por imagen?
Aunque cada modalidad tiene características diferentes, el proceso generalmente incluye los siguientes pasos:
- Solicitud médica: el médico identifica la necesidad de evaluar la región pélvica y especifica el estudio que considera adecuado.
- Revisión de antecedentes: el personal correspondiente verifica la solicitud, los antecedentes relevantes y las condiciones de seguridad.
- Preparación: se proporcionan las indicaciones específicas del estudio.
- Adquisición de imágenes: se realiza el procedimiento siguiendo el protocolo correspondiente.
- Interpretación: un médico especialista en radiología analiza las imágenes y elabora el informe.
- Seguimiento: el paciente entrega el resultado a su médico tratante para correlacionarlo con los síntomas y determinar los siguientes pasos.
¿Cuánto cuesta un estudio de imagen para dolor pélvico en Tijuana?
El costo depende de la modalidad solicitada, la región anatómica que se necesita evaluar y las características del protocolo.
Precio: consulta el precio vigente directamente con IMAXESS; puede variar según el estudio y el protocolo.
Si tu médico te indicó un ultrasonido pélvico, una tomografía de abdomen y pelvis o una resonancia magnética de pelvis, puedes comunicarte con IMAXESS para solicitar información y confirmar el costo correspondiente.
La importancia de elegir el estudio adecuado
No existe un único estudio de imagen que permita identificar todas las causas del dolor pélvico. Cada modalidad ofrece información diferente y tiene indicaciones específicas.
Al elegir un centro de diagnóstico por imagen, es conveniente verificar:
- Que el estudio corresponda a la solicitud médica.
- Que se realice un protocolo adecuado para la región anatómica que se necesita evaluar.
- Que se proporcionen instrucciones claras de preparación.
- Que exista un proceso de interpretación y entrega del informe radiológico.
- Que se expliquen las precauciones relacionadas con el contraste o la radiación, cuando correspondan.
En IMAXESS, en Tijuana, puedes solicitar información sobre los estudios de diagnóstico por imagen disponibles y consultar cuál corresponde a tu solicitud médica.
¿Necesitas un estudio de imagen en Tijuana?
Si presentas dolor pélvico y tu médico te ha solicitado un estudio de diagnóstico por imagen, en IMAXESS puedes solicitar información sobre los estudios disponibles y los requisitos para realizarlos.
La elección del estudio adecuado es un paso importante para investigar el origen de las molestias y orientar la atención médica.
Para agendar este estudio llame o visite:




